FRANK OGDEN
LECCIONES DEL PORVENIR TM
ARQUITECTURA ELECTRONICA
EN ALASKA.
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(Traducido al Español por Rodrigo Araya
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Poco después del principio de este siglo, un poblado comenzó y surgió desde una tienda de trabajadores de construcción en Alaska. La casa escuela, construída en 1915 en Alaska todavía está de pié. Hoy día este poblado se ha convertido en una ciudad de las luces nórdicas y es ahora el hogar para más de 200.000 personas. También tiene, de acuerdo al suplemento del año 1991 de la" Enciclopedia de Ciencia Grolier", el mejor salón acústico del mundo. Esa ciudad es Anchorage.
La pieza maestra es el Salón de Conciertos "Evangeline Atwood " (con 2.100 asientos), el último en un pequeño pero creciente número de centros de arte, alrededor del mundo, diseñados con la audiencia en mente, al igual que el benefactor. Se podría discutir que ésta es la mejor de tales estructuras en Norteamérica.
Los habitantes de Alaska, igual que otros norteños, han sido maravillados por la Aurora Borealis o luces nórdicas, un espectáculo celestial que continuamente cambia en tamaño, intensidad y color. Los arquitectos Hugh Hardy, Malcolm Holzman y Norman Pfeiffer han incorporado en la estructura de este salón de conciertos, una sensación de tibieza e intimidad, bajo un techo que pareciera imitar este verdaderamente maravilloso espectáculo natural del norte.
Este tipo de diseño requerió un tipo de acústica de "primera clase". "Arquitectura electrónica" tiene la abilidad de construir un edificio que se mueve, dependiendo del espectáculo en particular, sea una ópera, un ballet o un concierto sinfónico, que se esté presentando dentro de sus paredes. No está logrado con métodos pesados tales como paredes operadas hidráulicamente, pero por pequeños trozos de sonido computarizados y liberados en pequeños intervalos en los exactos lugares del auditorio, para extraer hasta el último pedacito de volumen, riqueza e incrementos en reverberación posibles con las técnicas actuales. Está haciendo que las salas anteriores se vuelvan obsoletas.
Esto es más que incorporar lo último en diseño físico de edificios o incluso el uso de las telas precisas para absorver o rebotar el sonido, para darle el sentimiento requerido. Ahora, la alta tecnología se mueve no solamente al escenario y en el pozo de la orquesta, sino también en todas partes. Un sistema de traducción de música diseñado durante las últimas décadas, permite al artista ( técnico acústico ) relatar transparencia, brillo y presencia, ( palabras técnicas del oficio ) al edificio mismo. Un sistema de traducción acústica, no solamente ayuda al arquitecto físicamente, sino también le dice donde y cuando el medio ambiente acústico puede ser mejorado por la arquitectura electrónica.
El resultado neto es el movimiento aparente de paredes y cielo razo, permitiendo a diferentes estructuras acústicas el manejar el sonido, dependiendo de la presentación que se está cumpliendo. En la actualidad nada se está moviendo. El sonido ciertamente lo hace.
Arquitectura electrónica, puede hacer que un cuarto suene más angosto y en esa forma más íntimo. El "Salón de Conciertos Evangeline Atwood "contiene un sistema de campo-temprano, un sistema de último-campo y un sistema de reverberación. Reflecciones sonoras pueden tenerse ahora desde 20 a 30 milisegundos más temprano (después de que el sonido actual desde el escenario alcance a la audiencia) que normalmente. Sonidos normales en una sala como ésta, viaja justo bajo un pié por milisegundo. Parlantes incorporados en molduras de los balcones y fachadas de anfiteatros, añaden reflecciones a intervalos propiamente medidos. Señales dirigidas desde un micrófono único sobre la orquesta, son procesadas, atrasadas, o amplificadas como sea requerido.
Tibieza es percibido por reflecciones que llegan tardíamente y en frecuencia bajo 250 Hz. Aquellas deben llegar entre 75 a 300 milisegundos después de que la audiencia haya oído el sonido directo. ¡ Parlantes adicionales fueron instalados, incluso en los ductos de retorno de aire del sistema de calefacción, ubicados bajo los asientos de la orquesta !. Ocho, precisas y apretadas, réplicas del sonido original siguen por paradas digitales especiales. La audiencia siente, tal vez incluso más que el sonido mismo, una sensación sonora. Reverberación es lo que usted siente después de que lo escuchado ha terminado. Un tipo de eco que depende del tamaño del cuarto y de la calidad de absorción de cualquier cosa que esté cubriendo las paredes. Un sonido en los 500 Hz debería de ser oído por la audiencia por dos segundos en salas de música clásica. Cuando está en uso la "Sala de Conciertos Atwood ", tiene un tiempo de reverberación de 1.6 segundos. Perfecto para ópera liviana. Un sistema de reverberación a pedido se ajusta cuando es requerido, ya sea para conciertos, óperas o sinfonías. El sistema puede producir hasta 48 réplicas del sonido original en mediana frecuencia o 72 réplicas de sonido en baja frecuencia. "Jaffe Acoustics", expertos en sistemas de sonido, afinaron y calibraron el sistema después de su instalación. El operario de la sala solo tiene que prender un interruptor.
Otra razón para ir a Alaska.
Para mayor información contactar :
Grant Olson, Development Associate
Alaska Center for the Performing Arts
621 West 6th Ave.
Anchorage, Alaska 99501.
Phone : 907/263-2900. Fax : 907/263-2927.
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